Catedral de Sevilla: historia, secretos y todo lo que necesitas saber

La Catedral de Sevilla es, por derecho propio, motivo más que suficiente para visitar la ciudad y enamorarse de ella. Patrimonio de la Humanidad desde 1989 (junto al Alcázar y al Archivo de Indias) y considerada popularmente como la mejor de España, Santa María de la Sede es el templo gótico más grande del mundo y el tercero de todos los cristianos, superada tan solo por San Pablo, de Londres, y por San Pedro, de Roma. Pasear por sus colosales naves, conocer la tumba de Cristóbal Colón, impregnarse de azahar en el Patio de los Naranjos o subir a la Giralda, el gran emblema de la ciudad, son algunas de las actividades que todo visitante a Sevilla debería realizar.

Catedral de Sevilla: orígenes

Una mezquita-catedral

Fernando III el Santo conquistó la ciudad para los cristianos el 23 de noviembre de 1248. Hasta entonces, el espacio que hoy ocupa la Catedral albergaba una mezquita almohade del siglo XII mandada a construir por el califa Abu Yacub Jusuf. La mezquita se siguió usando como catedral durante casi 160 años, hasta que el cabildo catedralicio decidió, en 1401, construir un edificio nuevo.

Entre unas cosas y otras, pues no hay consenso en la fecha de inicio de las obras, la construcción del edificio terminó el 10 de octubre de 1506. El resultado fue un edificio de estilo principalmente gótico que consta de planta rectangular con cinco naves y capillas ubicadas aprovechando el espacio entre los contrafuertes.

«Hagamos una iglesia tan hermosa y tan grandiosa que los que la vieren labrada nos tengan por locos», se dijo entonces y, hasta ahora, nadie les ha quitado la razón.

Lo indispensable

La Giralda

La Giralda de nuestra ciudad es una fascinante torre de unos 100 metros de altura. Prácticamente no hay rincón de la ciudad desde el que no se vea y no se fotografíe este antiguo alminar de la anterior mezquita. Su construcción se inspiró en la torre de la Kutubia de Marrakech (Marruecos). Sus originales 82 metros fueron completados con el cuerpo superior que podemos ver hoy en día, que supone el último tercio de la torre.

El cuerpo de campanas de la Giralda fue diseñado por Hernán Ruíz y coronado por «la Giraldilla». Esta estatua femenina, forjada en la Real Fábrica de Artillería, representa la victoria de la Fe cristiana sobre la musulmana y se instaló en 1568. Esta giraldilla, una veleta que actualmente sirve también de estación meteorológica, acabó dando nombre a toda la torre y, popular aunque también erróneamente, a figura la llamaban «el Giraldillo».

Como curiosidad, además de las hermanas de Marrakech y de Rabat, la Giralda tiene una réplica de mitad de tamaño en Kansas City, Estados Unidos. Además, actualmente se puede ver una réplica exacta de «el Giraldillo», que coronó la torre desde 1997 a 2005 debido a que la original estaba siendo restaurada. Hoy, esta copia está a ras de suelo visible frente a la puerta del Príncipe de la Catedral.

Patio de los Naranjos

Otra de las principales herencias de la original mezquita que ocupaba este espacio es este fantástico patio de las abluciones. Además de por ser un espacio único, bello y muy fotogénico, destaca por su fuente central de mármol y, por supuesto, por las decenas de naranjos que le dan nombre.

Capilla Mayor y retablo

La Capilla Mayor es el epicentro del templo. En ella se encuentra otro de los grandes atractivos que podemos encontrar en el interior de la Catedral de Sevilla: un retablo gótico de 246 metros cuadrados, que mide 20 metros de altura y que impresiona a todos los que se acercan a verlo. Es interesante, también, echarle un ojo a las rejas de estilo plateresco que protege la sillería gótica del coro.

Capilla Real y Cristobal Colón

Aquí encontramos algunos de los sepulcros más nobles de todo el conjunto arquitectónico. Los cuerpos de Fernando III el Santo (quien conquistó la ciudad en 1248 para entregársela a los cristianos) y su hijo Alfonso X el Sabio se encuentran aquí, además de Pedro I el Cruel o Doña María de Padilla, algunas de las figuras más destacables de la historia de la ciudad. Aunque, como es lógico, no son los únicos.

Cristobal Colón, dicen, está enterrado también en la Catedral de Sevilla. Decimos “dicen” porque hay quien asegura que donde está realmente enterrado es en Cuba y no en Sevilla, pero nosotros vamos a pensar que está en nuestra ciudad, quizá la más importante de toda la historia cuando hablamos de la llegada de occidente a América, sus invasiones y el flujo de navíos entre ultramar y Europa, que tenía al Guadalquivir y Sevilla como puerta de entrada, durante muchísimos años.

La Catedral de Sevilla, otro gran museo a visitar

Quizá no contemos con que la Catedral es, probablemente, uno de los mejores museos que tiene Sevilla. Contiene más de 500 obras, realizadas entre los siglos XVI y XXI. En su interior pueden admirarse pinturas de Alejo Fernández, Pedro de Campaña, Luis de Vargas, Francisco Pacheco, Juan de Roelas, Francisco de Zurbarán, Bartolomé Esteban Murillo, Juan de Valdés Leal, Domingo Martínez y Francisco de Goya; así como esculturas de Martínez Montañés.

Otros atractivos de la Catedral

El órgano

Merece la pena echar un vistazo al órgano y su mueble. Con más de 15.000 tubos, cuatro teclados manuales y uno de pedal, es considerado uno de los mejores de España, aunque dicen los historiadores que no es tan bueno como su predecesor, que al parecer era uno de los mejores jamás construidos. Se echó a perder en el derrumbe de 1888 y, en 1901, fue sustituido por el actual. Según la Wikipedia, “se trata de dos instrumentos gemelos enfrentados que forman un grandioso conjunto. Se interpreta con ambos simultáneamente desde el mismo teclado”.

Los seises

Sólo hay tres ocasiones al año para ver a los seises: el Corpus, la Inmaculada y en el inicio de la cuaresma. Son un un grupo de diez niños ataviados con trajes de pajes del siglo XVI que realizan una serie de danzas frente al Altar Mayor, ante la presencia del Santísimo Sacramento. Se trata de una tradición con fuerte arraigo en la ciudad y los niños que forman parte de ello lo toman como un privilegio, pues muy pocos consiguen serlo.

La iglesia del Sagrario

Integrando dentro de la catedral nos encontramos otro templo, la Iglesia del Sagrario. Data del siglo XVII y está construida en estilo barroco, ocupando el espacio oeste del Patio de los Naranjos y con acceso, entre otros sitios, por la Avenida de la Constitución. Merece la pena pasear por su interior, bello y con elegantes decoraciones, donde destaca la bóveda con linterna y el retablo mayor, que cuenta con tallas de Pedro Roldán.

Las cubiertas de la Catedral de Sevilla

Desde hace unos años es posible visitar la catedral desde una perspectiva totalmente única: las cubiertas. Visitar las zonas más altas y exteriores del edificio nos ofrece una visión exclusiva y cercana de otras maravillas como las vidrieras, los arbotantes, los pináculos, la Giralda y toda Sevilla. La experiencia no es apta para todos los públicos, como es lógico, pero es absolutamente recomendable si las condiciones físicas nos lo permiten.

Catedral de Sevilla

  • Dirección: Av. de la Constitución, s/n, 41004 Sevilla
  • Horario: consultar horarios según época del año
  • Precio: a partir de 0€
  • Teléfono: 954 50 23 24
  • Reservas: web oficial
  • Más información
  • Google Maps

 

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