Abacanto, nueva perla gastronómica junto a la Plaza del Duque

Abacanto, nueva perla gastronómica junto a la Plaza del Duque

Cuando un nuevo restaurante se pone de nombre directamente el de un producto, sin duda es toda una declaración de intenciones. Abacanto, que significa bogavante, viene a ocupar un espacio donde se está generando un interesante foco gastronómico en el centro de Sevilla. Al inconmensurable e insuperable Cañabota se le sumó hace tiempo Barra Baja y con la llegada en otoño de 2020 de Abacanto tenemos ya un trío de enormes garantías gastronómicas muy cerca de la Plaza del Duque.

Abacanto se sitúa en el número 16 de la calle Trajano, que antes albergaba al también interesante restaurante No-Lugar. El proyecto está liderado por el chef onubense Daniel Coronel, que tras haber pasado por algún que otro restaurante, decidió aliarse con otro onubense, Antonio Franco, para poner sitio y forma al ambicioso proyecto de Abacanto en pleno centro de Sevilla.

Restaurante Abacanto Sevilla
El chef Daniel Coronel

El gran atractivo del restaurante es el uso del kamado, un horno típicamente japonés que, aunque no es nuevo en nuestro país, está empezando a asentarse y gozar de bastante popularidad. La gracia del kamado es que es enormemente versátil y práctico, ofreciendo a los cocineros la opción de asar, ahumar u hornear los productos sin apenas humo y con unos resultados absolutamente distinguidos tanto a altas como bajas temperaturas.

Es, según nos cuentan en Twitter, de los pocos kamados que hay en Sevilla junto a los de Ispal y La Barra del 3, y sólo por eso ya merece la pena ir a probar Abacanto.

Restaurante Abacanto Sevilla
Gamba blanca marinada sobre crema de maíz y ají

Uno de los primeros hornos kamado de Sevilla

Cuando visitamos Abacanto lo hacíamos con las ganas de probar los resultados del uso del kamado en los productos que ofrece el restaurante de la mano del chef Daniel Coronel. La carta es atractiva y recortada, lo que nos da la señal de que a menos platos, mejor trato y producto deberíamos encontrar en el plato y… así es.

Nosotros nos vimos atraídos por diversos platos y no sabíamos por cuáles optar, por lo que accedimos a la propuesta de un menú degustación improvisado sobre la marcha que, al final, resultó ser una opción interesantísima para este primer contacto con el restaurante.

Primero nos llegó el Paté de hígado de conejo marinado con palo cortado y trufa rallada con mermelada de remolacha y salvia, un bocado contundente y sabroso que dio paso a unas Croquetas de bacalao y azafrán con alioli ajo frito, que eran cremosas y muy sutiles, quizá demasiado suave el ajo.

Restaurante Abacanto Sevilla
Galette de atún rojo de Almadraba, reducción de oloroso y mole

Sin salir todavía del apartado de los entrantes, lo siguiente que llegó fue Puerro asado con mantequilla noisette, yogur de oveja y glaseado de jugo de ternera, que estaba buenísimo. La textura del puerro estaba muy bien, sin tiranteces, y todos sus complementos acompañaban y complementaban a la perfección con sus sabores, sin robar protagonismo. Aun así los mejores platos, para nuestro gusto, aún estaban por llegar.

La Gamba blanca marinada sobre crema de maíz y ají es un must en sí mismo. Este plato es una delicia, la excusa que necesitas para justificar una reserva en Abacanto. Qué maravilla de gambas blancas (de Huelva, claro) y qué maravilla de ají por separado, pero en conjunción funcionan a la perfección. De diez.

Si el nivel estaba alto, llegó el cúlmen: Galette de atún rojo de Almadraba, reducción de oloroso y mole. Un espectáculo. La textura del atún era pura magia, jugosa y con textura pero a la vez difusa e intensa de sabor, mientras que el acompañamiento de reducción de oloroso de Jerez junto con el mole (¿qué es el mole?) resultan en un plato sobresaliente y merecedor de ser objeto de deseo de los principales críticos gastronómicos de este país. Los de verdad, no los de Instagram…

Abacanto Restaurante Sevilla
Los quesos de Calaveruela

Cuando se está arriba del todo, sólo se puede bajar, pero que eso no signifique que la Presa ibérica de bellota con romesco estuviera mala, ni mucho menos. Lo que pasa es que con los dos anteriores habíamos disfrutado mucho, aunque la carne estaba deliciosa y la salsa para mojar una talega entera de panes, almonteños, por supuesto.

De beber, siempre que hay optamos por vinos andaluces y esta vez nos decidimos por un infalible Triángulo de 2018, de las bodegas de Luis Pérez (Jerez). Acabamos con una selección de quesos también andaluces, de la quesería Calaveruela de Fuente Obejuna (Córdoba) que cada vez está más presente en los grandes restaurantes por sus fantásticos quesos y lácteos.

Ficha: restaurante Abacanto, Sevilla 

En definitiva, el restaurante Abacanto es uno de los nuevos restaurantes más interesantes no ya del centro de Sevilla, sino de toda la ciudad. El cariño, la dedicación, la inversión y todo el proyecto en general merecen una buena oportunidad por parte de los amantes de la buena cocina.

Una atención excelente, un local precioso, una propuesta original y única en Sevilla, una carta valiente y rompedora para los paladares atontados por los sabores planos, reconocibles, cobardes y clónicos de muchos sitios de la ciudad son algunos de los principales argumentos para venir a Abacanto y disfrutar.

Nosotros, por supuesto, volveremos lo antes posible. Mucha suerte.

  • Dónde: calle Trajano, 16. 41002, Sevilla (Google Maps)
  • Horario: abre a diario con horario variable debido al COVID.
  • Precios: el ticket medio está en unos 30 euros por persona
  • Cómo reservar: por teléfono en el 955 66 49 59
  • Nuestros platos favoritos: Gamba blanca marinada sobre crema de maíz y ají y Galette de atún rojo de Almadraba, reducción de oloroso y mole
  • Valoración provisional: ⭐️⭐️⭐️⭐️⭐️
Txema Marín

Txema Marín

Director de Urban Explorers, técnico en enoturismo de vinos de Jerez, técnico de vinos y vinagres de Montilla-Moriles, Sherry Master de González Byass, máster en Crítica Gastronómica de Gastroactitud, miembro de la Academia Andaluza de Gastronomía y Turismo, docente de Nuevas Tecnologías en la Escuela Superior de Hostelería de Sevilla.

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